Comunicado del 06/11/2008

El pasado miércoles 29 fue remitido y publicado un post titulado “¿socializamos pérdidas?”. Nos ha llamado la atención que los argumentos que armaban el post coincidan con algunos de los contenidos del editorial publicado el lunes, 3 de noviembre, por el diario El Mundo. Concretamente dicho editorial decía al respecto “Lo que resultaría absolutamente inadmisible es que parte de ese fondo de 50.000 millones de euros fuera destinado a enjuagar en secreto las prácticas temerarias de algunos bancos como Banif, que incitaron a los pequeños inversores a endeudarse para comprar títulos basura o de alto riesgo. Esos gestores tienen que pagar por sus errores, como el propio Emilio Botín manifestó, aunque ahora ha cambiado de opinión y defiende la opacidad de las operaciones de ayuda o rescate.”

Pueden ser coincidencias, pero de ser cierta la hipótesis que se plantea, serviría de explicación a la presente situación, en la que, a pesar de las comunicaciones oficiosas del Banco lanzadas a través de Expansión los días 23 y 24 de octubre (Expansión 23/10 –  Expansión 24/10), no tenemos noticia de que alguno de los afectados disponga de una comunicación formal y oficial (negro sobre blanco) de Banif confirmando esa información o aportando alguna oferta de solución real y firme. Transcurrido, y desatendido, el plazo de comunicación fijado por el propio Banif, mucho nos tememos que esa propuesta no llegará.

Si Banif o el Banco de Santander confiaban en disponer de fondos aportados por el Estado para solucionar este problema concreto y tal vez otras vergüenzas cuya divulgación colocaría en una situación desairada (por decirlo de una manera suave) a los responsables de tanto desaguisado, mientras los ciudadanos y algunos de sus representantes políticos silban y miran  para otro lado, más vale que descartemos, ellos y nosotros, esa posibilidad. Aunque egoístamente los afectados pudiéramos desear ese escenario, el análisis desapasionado y distante revela que semejante solución, además de indigna, es inviable. Si una solución basada en el mantenimiento del secreto sobre la adjudicación y el destino de una ingente cantidad de fondos públicos espanta en su mero enunciado y es impracticable, las consecuencias de semejante situación, con la riada de especulaciones e intoxicaciones interesadas que originaría, son totalmente inasumibles por cualquier autoridad (o banquero) con algún leve rastro de sensatez.

Por tanto, si descartamos esta “solución”, no es descabellado pensar que Banif y su propietario, el Banco de Santander, pretendan dilatar los plazos, porfiando en que el transcurso del tiempo profundizará y acentuará la descoordinación y el desánimo que ya se observa entre los afectados.

Siguiendo el razonamiento, estimarían que puedan evitar la obligación de provisionar (una provisión de fondos de la magnitud que hablamos en Banif obligaría a su Matriz a acudir al rescate con un desembolso cuantioso) que resultaría de la existencia de multitud de demandas o de un acuerdo con los que ha perjudicado. Si las demandas o el acuerdo no se producen en el 2008, confiarían en que esa obligación no sería exigible hasta el ejercicio de 2010. Mucho tiempo considerando las condiciones actuales, y un problema menor que sería afrontado cuándo procediera.

Los promotores de esta plataforma, asesorados por los letrados del Bufete Mas Calvet no queremos aceptar esta situación porque implica un clarísimo perjuicio para nuestros intereses y una claudicación ante comportamientos reprobables. Nos permitimos insistir: entrar en este juego implica la pérdida de alguna de las pocas posibilidades que tenemos de hacer valer nuestros legítimos y perjudicados derechos. Es vital que los causantes de nuestro quebranto no mantengan el control de la situación en beneficio de su interés y consecuentemente en detrimento del nuestro. Está en nuestra mano que eso no ocurra si exigimos de manera firme y contundente que Banif y el Banco de Santander definan de manera inequívoca su posición y sus intenciones (negro sobre blanco) en lo que se refiere a sus clientes perjudicados.

Algo sencillo y lógico que podemos conseguir con una medida sencilla y lógica: emplazar, de manera directa e inequívoca a Banif para que se pronuncie respecto de una cuestión tan concreta en un plazo razonable y tasado. Si en ese plazo se presenta una oferta clara y determinada, quiénes la consideren aceptable podrán acogerse a ella y evitar los gastos y engorros que un procedimiento judicial indefectiblemente originará. Y los que no acepten el planteamiento de Banif dispondrán de las certidumbres necesarias para adoptar las medidas que consideren más favorables para defender sus derechos. Si Banif no atiende el requerimiento que le hagamos todos los afectados, por lo menos, sabremos a qué atenernos y cuáles son nuestras opciones. Una situación infinitamente mejor que la actual, gobernada por la incertidumbre y el desconcierto.

El Bufete Mas y Calvet aporta el siguiente modelo de requerimiento para aquellos que han solicitado su asesoramiento y para que puede ser igualmente utilizado por todos aquellos afectados que lo deseen. Si se envía por correo certificado, burofax (vínculo a Correos, requiere registro) o exigiendo el registro de entrada en la sucursal correspondiente, mejor. Si no la simple comunicación escrita será suficiente para hacer saber a Banif que no puede dilatar la solución de su problema a su voluntad.

Avanzamos hacia la solución de esta situación. Podemos y lo vamos a hacer. Mucha suerte y ánimo a todos.